Todo lo que un principiante debe saber

A veces, gestionar nuestro propio dinero da muchos dolores de cabeza. Antes de tomar la gran decisión de invertir, resulta imprescindible conocer alguno de los aspectos financieros más básicos.

Durante unas semanas haremos de este blog un ABC de las finanzas. Así, se podrá resolver cualquier duda antes de dar el paso que marcará un antes y un después en tu futuro.

En primer lugar, es importante hacer hincapié sobre un concepto fundamental que servirá de introducción a los demás.

¿Qué te vas a preguntar antes de invertir?

Lo primero que hay que conocer es la rentabilidad que dan los productos financieros ofrecidos por las entidades. Esto es esencial, ya que en ellos se va a depositar toda la confianza.

Antes de adentrarnos en términos porcentuales, es necesario definir de forma clara el concepto de rentabilidad:

Hace referencia a los beneficios que uno obtiene por ser propietario de un activo. Esos beneficios pueden provenir de los ingresos o de la venta.

Parece fácil, pero hay que saber que los del primer grupo son los generados durante la vida del activo sin necesidad de venderlo: el alquiler en un piso. Mientras tanto, los que proceden de la venta, hay que tener en cuenta en este caso, que el precio sea superior al de la compra.

Tanto en las inversiones como en el ámbito empresarial, la rentabilidad juega un papel protagonista al ser indicador de la evolución de dicha inversión.

Si bien, para definir la rentabilidad se ha empleado otro término: activo.

¿Y el activo, qué es?

Se trata de un derecho de cobro o un bien que puede pertenecer tanto a la empresa como a una persona. Lo que se espera como propietario es un rendimiento económico positivo.

Los activos pueden ser de dos tipos: reales, como bienes físicos (casas, vehículos, terrenos, oro…) o financieros que son productos en los que el comprador tiene derecho de cobro sobre los activos reales del emisor y el efectivo que generen. No tienen valor físico.

Dando un paso adelante en este ABC, la semana que viene se hablará de otro concepto esencial en el mundo financiero: el riesgo.

Nunca es tarde para aprender, si la inversión va a ser buena.