¿Miedo por arriesgar?

Siguiendo con nuestro ABC financiero, en este nuevo post se intentará explicar con la mayor precisión, otro concepto básico dentro del mundo de las finanzas.

Cuando tomas la decisión de invertir, no sólo tienes que conocer la rentabilidad que van a proporcionar los productos financieros sino que la base de toda inversión es tener pleno conocimiento sobre lo que es el riesgo y como podría verse reducido.

En términos más sencillos: sentir inseguridad ante lo desconocido tiene un único nombre: riesgo.

¿Es fácil con los tiempos que corren, no sentir esa desconfianza frente a una inversión? Resulta muy complicado, por lo que el primer paso es entender de lo que hablamos.

Así pues, el riesgo en términos financieros se refiere a la incertidumbre sobre la rentabilidad ofrecida por un activo. Dicha inseguridad, podría venir ocasionada por los continuos vaivenes que se dan en los mercados financieros y por los cambios en este sector, que acaban derivando en la mayor parte de los casos, en consecuencias negativas.

Por lo tanto, ¿por qué no estamos seguros de la rentabilidad que finalmente nos dará el activo? o en otras palabras, ¿por qué no es una rentabilidad cierta?:

Porque hay riesgos que podrían afectar al beneficio esperado, derivado de la propiedad de un activo.

Por ejemplo, hablar de riesgo es sinónimo de: comprar una casa y no poder seguir pagándola, que una empresa no devuelva el préstamo al banco, entre otras.

Una vez entendido el concepto, en los posts siguientes se tratarán los tres grandes tipos de riesgo: riesgo de crédito, riesgo de mercado y riesgo de liquidez.