¿Por qué el valor de bolsa que más sube nos recuerda a Miss Universo?

Si hace unos días comparábamos una final de Champions con el riesgo de crédito, hoy comparamos el certamen de Miss Universo con otro tipo de riesgo financiero: el riesgo de mercado.

Y es que, ¿hasta qué punto somos objetivos cuando elegimos a la más guapa o al mejor valor de bolsa en el que invertir?

El concurso de belleza es una conocida metáfora utilizada por John Maynard Keynes, un influyente economista del siglo XX, con la que intentaba ilustrar el mercado de valores.

Antes de invertir hay que pensar lo que va a hacer el mercado, dado que los precios de valores están determinados por la percepción de los participantes y no por su propio valor intrínseco. Así pues, se podría decir que la mejor estrategia que pueden hacer los inversores es adivinar lo que otros piensan, utilizando de la mejor manera posible la psicología.

Y es aquí donde entra en juego la comparación con los concursos de belleza. No es tanto elegir personalmente la cara que más guste, sino predecir cuál será la opción dominante entre los demás sin necesidad de preguntar a nadie.  De la misma forma, para ganar dinero en bolsa hay que fijar el objetivo en intentar adivinar que acciones cree la gente que van a subir. Se debe hacer de manera estratégica.

Entonces, ¿qué es el riesgo de mercado?

Se denomina también riesgo sistemático y se produce cuando el activo del que somos propietarios cotiza en los mercados financieros. Nos lo encontraremos en todas aquellas operaciones realizadas y enmarcadas en los mismos.

En otras palabras podría decirse que, el riesgo de mercado es el riesgo de tener pérdidas por cambios y variaciones en todo el mercado. Se debe principalmente a la posible menor valoración que otorgue el mercado a nuestro activo.

Como ejemplo: si tengo acciones de Nike a 53 dólares y debido a una caída de las ventas en Europa de sus zapatillas, la cotización baja a 50 dólares, podemos decir que el riesgo de mercado se está materializando.

Aún así, siempre creemos que el riesgo de mercado afectará únicamente a aquellas personas que invierten en bolsa (como hemos visto en el ejemplo anterior se relaciona al precio de las acciones), pero no estamos del todo en lo cierto. De la misma forma que el riesgo de crédito es protagonista de apuestas deportivas, más adelante veremos que el riesgo de mercado también aparece en nuestro día a día.

En entradas posteriores, analizaremos en detalle el riesgo de tipo de interés y el riesgo de tipo cambio, tipos de riesgo de mercado.