¿De compras por el extranjero? No te olvides del riesgo divisa

¿Recordáis la comparación del certamen de Miss Universo con el riesgo de mercado? Hoy seguimos en la misma línea pero clasificando este último en tipos entre los que destacan el riesgo de divisa y el riesgo de tipo de interés, que veremos más adelante.

Hoy se tratará el primero de ellos pero antes de nada… ¿Qué es una divisa?

Ésta hace referencia a toda moneda extranjera existente. Por su parte, el euro es nuestra moneda pero está compartida con una gran cantidad de países. Si bien, existen otras muchas:

  • Yuan chino
  • Dólar estadounidense, canadiense o australiano
  • Yen
  • Libra esterlina
  • Corona sueca

Estas son solo algunas de las divisas que se utilizan en los mercados internacionales.

Sin duda, una de las variables que se consideran un factor de riesgo determinante y que está directamente relacionado con el entorno económico, es el tipo de cambio de una moneda frente a otra. Resulta imprescindible conocerlo bien ya que ayudará en gran medida a la hora de disponernos a realizar inversiones.

Siempre que compramos algo pensamos en euros, pero hay que tener en cuenta que cuando decidimos comprar un activo de otro país, por ejemplo en EEUU, hay que estudiar el efecto del tipo de cambio de la moneda, ya que este fluctúa cada segundo y en cuestión de momentos.

En la actualidad, con la llegada del Brexit el dólar se apreció y desde entonces, está mucho más fuerte, por cada euro se pagan 1,07 dólares.

Para entenderlo bien nos vamos a poner en una situación real:

Decidimos realizar un viaje a Nueva York y aprovechamos para comprar unas zapatillas Nike que cuestan 100$. Con el valor anteriormente comentado 1,07$=1€, al cambio nos costarían 90€.

¿Parece una buena compra, verdad? Sin embargo no lo es tanto si lo comparamos con el año anterior donde por cada euro se pagaban 1,30$. En ese momento, el dólar estaba más débil, por lo que a otra persona esas mismas zapatillas con idéntico valor, le habrían costado al cambio 75€.

Definitivamente, siempre saldrá mejor comprar un activo en otro país cuando el dólar (en este caso) o la divisa correspondiente, esté más débil. Así pues, es importante entender hasta que punto esas fluctuaciones pueden afectar a nuestro dinero.