¿Eres de los que lo quiere “aquí y ahora” o eres más de la filosofía “Keep Calm”?

Ya puedes ser un Usain Bolt, que aún así vas a tener que superar muchos obstáculos a lo largo de tu vida, más que días de lluvia (y mira que de esos hay unos cuantos).

He aquí el quid de la cuestión. Es probable que hayamos conseguido que te conciencies de la importancia de ahorrar para superar los obstáculos que te separan de tu sueño. Pero esto no es llegar y “besar el santo”.

Vamos a ejemplarizar: Ese coche que tanto te gusta está en el concesionario sin dueño y tú, ansioso, sólo esperas que llegue a tus manos.

¿Qué es lo primero que tienes que hacer?

Una vez que marcas tus objetivos (contando que ese coche tiene que ser tuyo), párate a pensar cuánto tiempo necesitas para ahorrar el dinero suficiente y darte ese capricho, es decir, los meses o años que te das para cumplir tus metas. Eso es el horizonte temporal. Visto de otra forma, es el tiempo que va a pasar hasta que necesites el dinero para comprarte ese coche.

En general se suele hablar de tres horizontes temporales. Con esta infografía te ayudamos a entenderlo mejor:

Imantia Deportistas+horizonte temporal

Por lo tanto, si el horizonte temporal y el perfil inversor marcan el riesgo que puedes asumir y estás pensando en ir a Jamaica dentro de un año, no deberías invertir en bolsa, no sea que termines con tus padres en la casa del pueblo (ésta es como el estado de ánimo, unos días muy arriba y otros abajo). Sin embargo, si tienes 25 años quizá no sea lo más adecuado tener todo lo ahorrado para la retirada en la cuenta corriente.

Recuerda algo: Uno invierte para mantener su nivel de vida en largo plazo y no para hacerse rico.

¡Te contamos más la semana que viene!