¿Letras, Bonos, Pagarés…? Sí, amigo, todo es renta fija

Bueno, es probable que hayas tenido que revisar varias veces qué es la renta fija y sus diferencias con otros activos. Pero ¡tranquilo! es normal. Ya nos estamos metiendo en terrenos pantanosos y la lectura doble viene de lujo… porque el mundo de la renta fija muy fácil no es.

Para ti que “sabes latín”, tienes claro cuándo hay que pitar un penalti, un fuera de juego o un saque de esquina. Pero para alguien que no tenga ni idea de fútbol, es complicado distinguirlos. Y seguramente eso te pase a ti con este activo. Por eso, te ayudamos a que entiendas su tipología. ¡Intentaremos explicártelo de la manera más sencilla posible!

Primero, se pueden clasificar según el EMISOR (quién pide la financiación):

  • Deuda Pública: es el dinero que el Estado, las CCAA u organismos públicos piden para cubrir y financiar sus inversiones y gastos. En esta clase están las Letras, Bonos y Obligaciones (se verán con detalle en la infografía).
  • Deuda Privada: es el dinero que cualquier empresa privada o una persona, jurídica o física, solicita para llevar a cabo determinados planes y proyectos. En esta categoría se encuentran los Bonos y Pagarés (se verán con detalle en la infografía).

Si has entendido esto (que seguro que sí), pasamos a la segunda clasificación en función del plazo:

  • Corto plazo: vencimiento máximo de 24 meses. Es el caso de las Letras y Pagarés de empresas. La rentabilidad es mucho más baja que en las inversiones de mayor plazo pero, por el contrario, es más fácil venderlo en el mercado secundario.
  • Medio y largo plazo: el vencimiento es superior a los 2 años. Este es el caso de los Bonos y Obligaciones tanto del estado como de empresas privadas. A este plazo de vencimiento el riesgo para el inversor es más alto, pero, por lo tanto, la rentabilidad es superior.

Y por último, se diferencia entre:

-Los que tienen un rendimiento explícito, es decir, cuando tú como inversor recibes de manera periódica una serie de pagos en forma de cupones (intereses).

-Los de rendimiento implícito que también se denominan cupón cero. La rentabilidad de estos está fijada por la diferencia entre lo que pagas por el producto en el momento de la “compra”, y el precio que tiene el mismo cuando liquida. En este caso, no recibes habitualmente pagos, sino uno solo al amortizar.

Nosotros no nos perderíamos la infografía resumen que hemos hecho sobre este tema… ¿Lo vas a hacer tú?

Imantia Deportistas+ Tipología de renta fija