¿Tú eres de CrossFit o de Yoga?

Muchos dirán que el Crossfit y el Yoga son muy parecidos y es verdad que ambos ponen a prueba tus límites físicos y mentales, pero no nos engañemos… no sufres igual en una clase de crossfit que en una de yoga. Si eres de los que les va el crossfit, está claro que te gustan los retos y es posible que el riesgo.

Entonces, no cabría duda de que lo tuyo es la renta variable.

¿Te acuerdas de que las empresas para financiarse podían pedir dinero prestado emitiendo bonos? También existen otras opciones, como vender una pequeña parte de la empresa a inversores. De forma que, tú, como inversor, puedes comprar esa empresa, haciéndote copropietario y adquiriendo el derecho a recibir dividendos (beneficios), a participar en las Juntas de Accionistas, etc. En otras palabras, eres “dueño” de una parte de la empresa.

Bolsa, acciones,… todo hace referencia a este tipo de inversión. A las acciones también se les denomina títulos o valores y no son más que “unidades” del mismo tamaño en las que se divide el valor total de una compañía.

Tienes que saber que cuando compras una acción en ningún momento te garantizan que vayas a recuperar el capital invertido, ni siquiera recibir una determinada rentabilidad a cambio. Ésta es totalmente variable: lo mismo obtienes un rendimiento elevado (puede llegar a los dos dígitos) que muy bajo o incluso negativo.

¿Y de qué depende esto? Por un lado, de la marcha de la propia empresa y, por otro, de lo deseada que sea esa empresa en mercado (lo que está íntimamente relacionado con que la compañía vaya bien). Así, puede ocurrir que decidas vender tus acciones a otro inversor y consigas hacerlo por un precio más elevado del que las compraste, obteniendo plusvalías. Pero también puede ocurrir que tengas que rebajar el precio porque te cueste encontrar comprador y sufras pérdidas o minusvalías.

En la rentabilidad final también influye si la empresa reparte dividendos, pero ¿qué es el dividendo? Es un pago voluntario con el que la empresa te hace partícipe de los beneficios que ha logrado con su actividad. Así, la marcha de la compañía es fundamental en todo esto.

Todos sabemos que es muy tentadora, pero, antes de nada, te damos un consejo… ¡invierte en bolsa lo que no vayas a necesitar a corto plazo!

Y antes de lanzarte al mundo de las acciones, aprende lo que debes saber de la renta variable con esta infografía:

Imantia Deportistas+ Renta variable

Aunque no lo creas, sabiendo de esto… conoces ya mucho del mundo financiero. ¡Ánimo!