“Siempre he seguido la misma teoría que, sigo aplicando actualmente después de 20 años retirado: conocer o estar informado en lo que vas a invertir o comprar.  Nunca hacerlo con personas que no conozca” 

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1. En base a tu experiencia tanto de jugador como de técnico, ¿son conscientes los deportistas del impacto que puede suponer la retirada?

En principio, creo que lo son de una manera indirecta ya que desde un primer momento como profesional sabes que tu vida deportiva tiene un periodo corto dentro de lo que tiene que llegar a ser una vida laboral. Todo esto lo afrontas cuando tu físico empieza a decaer y comienzas a ver el fin de una manera cercana. Entonces es cuando te das cuenta directamente, del alcance que va a tener en tu vida perder esos privilegios con los que has contado por tener la suerte de haber trabajado en lo que te gusta y encima estar, en muchos casos, bien pagado.

En algunos casos te pilla desprevenido pero, afortunadamente hoy en día, tengo la sensación que el deportista está mejor preparado para este momento ya que han ido surgiendo asociaciones y empresas que informan, forman y pueden utilizar la imagen y la disciplina de la que un deportista suele tener como principal virtud. También se tiene más información financiera, siendo más difícil los casos donde uno se queda “sin fondos”.

2. Has tenido la oportunidad de trabajar con jugadores con niveles de ingresos muy diferentes. En todos los casos, ¿qué consejo financiero darías a quienes están comenzando su carrera?

Siempre he seguido la misma teoría que, sigo aplicando actualmente después de 20 años retirado: conocer o estar informado en lo que vas a invertir o comprar.  Nunca hacerlo con personas que no conozca. A las que conozca, que me den una información clara del producto y las posibles ventajas o riesgos que supone esa compra o inversión y, sobre todo no ser excesivamente ambicioso. A día de hoy, afortunadamente, han sido más aciertos que fallos.

3. En este sentido, ¿cuál es el mejor consejo financiero que has recibido?

No comprar o invertir si carezco de fondos para afrontar cualquier mala gestión eventual. Cuando era pequeño y vivía con mis padres en una habitación de 10 m2 en casa de mis tíos, me enseñaron algo que no olvidaré: “Nunca gastar algo que no tienes”. Hoy, también me lo sigo aplicando ya que me gusta poco el riesgo de perder lo que tengo.

4. Si pudieras dar marcha atrás, ¿qué te hubiera gustado saber del mundo de las finanzas mientras estabas en activo?

Seguramente poder haberme formado con anterioridad sobre los pros y contras de este mundillo, y conocer más a fondo todas las posibilidades que tenía de inversión al disponer de una “economía” más potente que una persona normal. En mi caso, tuve que ir aprendiendo sobre la marcha y en un momento determinado, me llevé un susto del que me pude recuperar afortunadamente.