¿Te imaginas saber el resultado de todos los partidos antes de rellenar una quiniela? Aunque con la imaginación podemos ir muy lejos, a tanto no llega. Aunque seas experto en fútbol, es díficil predecir lo que va a pasar en todos los partidos.

Algo muy parecido pasa con las finanzas. Nos encantaría conocer antes de invertir cómo va a actuar un determinado mercado, qué comportamiento tendrá la renta fija, qué activo lo hará mejor etc., pero es imposible. Por ello nuestro consejo es que “no metas todos los huevos en la misma cesta”.

 Y eso es diversificar: invertir un poquito aquí y un poquito allá -pero no a lo loco-. Se trata de separar de manera óptima el capital en diferentes empresas, áreas geográficas o activos. Es la regla de oro de toda inversión, sea cual sea el importe que aportes (no pasa nada si es muy reducido). Si te decimos que de esto dependerá que tu inversión no sea un fracaso, ¿nos harás caso? Si tu respuesta es “no”, te vamos a poner un ejemplo a ver si así lo conseguimos 😉:

Tienes 20.000 € para invertir y decides comprar acciones en una empresa que, hasta ahora, está teniendo unos resultados excelentes. Si la empresa quiebra o baja el precio de las acciones, sé consciente que vas a tener muchas pérdidas. Si en cambio comprases acciones de diferentes empresas o lo combinases con otros activos, la rentabilidad será la media de todas ellas, no sólo de una, por lo que tu riesgo se reduce considerablemente.

Los fondos de inversión son el vehículo más popular a la hora de diversificar, ya que incluyen muchas empresas, países e incluso pueden invertir en renta fija y renta variable al mismo tiempo.

En la infografía te dejamos todo esto con más detalle:

Imantia Deportistas+ Diversificación