No dudamos que eres uno de los que por ver la palabra “fija” ya piensas que este activo está exento de cualquier riesgo. Pero estás equivocado, también los tiene. Ten en cuenta lo que te vamos a contar si decides tirar por la renta fija a la hora de invertir.

Una vez que ya te ha quedado clara la clasificación de la renta fija tienes que saber que la rentabilidad que lograrás depende principalmente de la probabilidad de que el emisor del bono te devuelva el dinero. Y entonces… ¿qué bonos son más seguros?

En términos generales, los que emite el Estado son los más seguros, pero menos rentables, mientras que los emitidos por las empresas tienen algo más de rentabilidad porque entra en juego su solidez.

Aquí podemos explicarte uno de los riesgos de la renta fija: el de crédito o de contraparte, que no es más que la posibilidad de que una de las partes del contrato no cumpla con sus “deberes” de pago, es decir, que el emisor no te pague la rentabilidad o no te devuelva la inversión.

 Esto puede pasar tanto como con empresas como con Estados, ayuntamientos…

Para saber que deudores son más seguros, en este sentido, puedes ayudarte de lo que se llama “rating” o “calificación crediticia”, que no es más que una nota que ponen unas empresas especializadas a las diferentes emisiones.

Además, ¡debes tener cuidado con algo! A veces la renta fija no es tan “fija”. Eso pasa cuando tú mismo como inversor, decides vender esos títulos y acudes al mercado. Si no encuentras a nadie que quiera comprarlos al precio que tú los compraste, tendrás que rebajarlos y perderás dinero. Sí, amigo, ese es el riesgo de mercado: cuando la cotización del bono está por debajo del precio que pagaste por él.

Y te preguntarás… ¿y si aún con un precio más bajo, nadie quiere comprármelos y no los puedo vender? Pues amigo, ese es el riesgo de liquidez.

Por el contrario, también puede pasar que mucha gente esté deseando comprarlos porque estén más cotizados que un concierto de U2, y ahí podrás venderlos más caros y sacar un dinerillo extra. Pero si los compras y los mantienes a vencimiento, tu rentabilidad se mantendrá fija.

Si aún tienes dudas, te recomendamos mirar esta infografía en la que no perdemos detalle:

Imantia Deportistas+ Riesgos de la renta fija